No todos los ombligos son redondos

Es la última moda en Beverly Hills y California. Tenerlo perfecto… Y además, llegan los bikinis! Y las camisas cortitas…

Y el ombligo reivindica su protagonismo en la playa, en la piscina y en los  tops y en los pantalones de bajo tiro, que lo dejan al descubierto.

Pero no todos los ombligos son altos, atractivos y redondos, sino que los    “en forma de  ‘T’”, los excesivamente verticales, los pequeños, los que sobresalen y los que ni siquiera se marcan, son los patitos feos de la armonía corporal en lo que a estética se refiere.

Los que no favorecen, y los que en muchas ocasiones causan un gran   complejo.

La Dra. María José Barba, especialista en medicina y cirugía estética nos habla de la Umbilicoplastia o cirugía de ombligo, un procedimiento quirúrgico capaz de cambiar su tamaño, forma y/o posición, transformándolo en “estéticamente agradable”, incluso tras una abdominoplastia o reducción de abdomen, o de una hernia.

Generalmente la intervención se lleva a cabo con anestesia local y sedación y será el especialista quien recomiende lo que hay que hacer (incluso una liposucción o una abdominoplastía, si se requiere) en la misma operación.

Recuperación

Dependiendo de la naturaleza de su operación, el paciente puede ser dado de alta tras unas pocas horas y  reanudar sus actividades al día siguiente.